El turbo trabaja a altas temperaturas y velocidades. Cuando empieza a fallar, el motor lo avisa.
- Pérdida de potencia, sobre todo en subidas o con carga.
- Humo azul o gris por el escape: puede indicar paso de aceite.
- Silbido o sirena más fuerte de lo normal al acelerar.
- Consumo de aceite mayor al habitual sin fugas visibles.
- Testigo de motor encendido en los modelos con gestión electrónica.
Ante cualquiera de estas señales, conviene revisar también filtros de aire, mangueras de admisión y el intercooler: muchas fallas de turbo empiezan ahí.
Tenemos turbos nuevos y reconstruidos para las familias DC9, DC11, DC12, DC13 y DC16.